domingo, 5 de marzo de 2017

La Pesada Herencia: Sobre que espaldas apoyar tal cosa

-Por Fabián Curotto-



Recién escuchaba a un opinador en un programa gorila justificando el daño macrista con un "no se puede salir de dónde estábamos sin SACRIFICIO". Y si esto lo escuchara un marciano se preguntaría donde era que estábamos. ¿Venimos acaso de una invasión y su consecuente guerra?.
A las memorias frágiles les recuerdo en qué condiciones se votó en 2015. Sin guerra en el entorno, muchos nos levantamos, la gran mayoría del pueblo desayunó, y fue a votar con algo en el estómago. O luego de almorzar. Y algunos pensarán -y lo bien que harán- en quienes estaban desocupados a esa fecha, que eran muchísimos menos que en este 2017. Pero los que votaron al gobierno oligárquico no lo hicieron para redimir a ese 6% de desocupados del 2015. Lo hicieron, me consta, por razones mucho menos elevadas, por cuestiones hasta espiritualmente muy chiquitas.

Ya hemos dicho que nadie informado votó a Macri "para combatir la corrupción". Macri es sinónimo de corrupción en la Argentina. antes y ahora. Votaron contra la limitación a la compra de dólares quienes no necesitaban comprar dólares. Votaron contra la redistribución de la riqueza hasta quienes recibían parte de esa redistribución vía subsidios en los servicios públicos que utilizaban . Hasta algunos que empezaron a ser beneficiados con esa redistribución (justicia social) mas directamente se pegaron "un tiro en el pié", votando la PROpuesta oligárquica. Es decir, muchos votaron intereses no propios a su clase, no propios a su grupo social de pertenencia.

La oligarquía, dueña del bombardeo mediático -y de los diccionarios, diría Cooke- ganó en las urnas por muy poco... pero ganó. Y con votos que no le eran propios. Ahí está el terreno a recuperar, nuestra importante tarea política. Claro que la Patria estaba en juego, al igual que los derechos populares. Siempre los privilegios de las minorías disputan hegemonía contra los derechos de las mayorías.

El experimento macrista está agotado: nada bueno tiene para darle al país. Ni siquiera a algunos sectores no populares. Su límite fue alcanzado al favorecer a un grupo acotado. Evidentemente el macrismo fue un experimento a tientas que encontró su límite al alcanzar su objetivo "programático": beneficiar a quienes venía a beneficiar.

En el mientras tanto generó desocupación, hizo crecer la pobreza, concentró la riqueza en menos manos que antes, endeudó al país externamente, en dólares y fuertemente. Apostó al acotado sector agro exportador que genera pocas fuentes de trabajo (semillitas) en detrimento de una posibilidad industrializadora (valor agregado) y generadora de más empleos. El mercado interno sufrió las consecuencias del camino elegido. Y hay muchos daños mas, algunos también lesivos de la Soberanía Nacional y la Independencia Económica.

¿Es nueva esta discusión? Ya en el Siglo XIX (diecinueve) Carlos Pellegrini empezaba a plantear que "La protección del gobierno es necesaria para el desarrollo industrial de la República Argentina", y agregaba "si el libre cambio desarrolla la industria que ha adquirido cierto vigor y le permite alcanzar todo el esplendor posible, el libre cambio mata la industria naciente. La agricultura y la ganadería son dos grandes industrias fundamentales; pero ninguna nación de la tierra ha alcanzado la cumbre de su desarrollo económico con solo estas industrias. Las industrias que las han llevado al máximun de poder son las industrias fabriles, y la industria fabril es la primera en mérito y la última que se alcanza, porque ella es la más alta expresión del progreso industrial". Exactamente, el tema de valor agregado opuesto a la sola venta de semillitas no elaboradas no es nuevo.

Pero Macri y sus cómplices eligieron cambiar el rumbo, y esa elección tuvo y tendrá consecuencias. Cuando un gobierno atento a los intereses de las mayorías populares vuelva a la Casa Rosada, ahí nos encontraremos sin duda con la pesada herencia de la Alianza Gorila PRO/Cambiemos.

Y habrá que "hacer sacrificios" para salir de esa nefasta herencia. Ahora bien ¿sobre qué espaldas debe apoyarse ese SACRIFICIO?. Si el gobierno es realmente popular y nacional no podrá ser sobre las castigadas espaldas del pueblo y contra los intereses nacionales. Pensemos en esa oligarquía que nos desprecia y que ideológicamente nutre las filas del enemigo. Dentro de ella existe el aliento a los monopolios y los oligopolios, el estímulo a la extranjerización de nuestra tierra y sus productos.
Nuevamente Pellegrini, en 1890: "Me dirán ¿qué hay que hacer entonces? Pero, lo que hace el agricultor que pierde su cosecha: aguantar; se aprieta la barriga y economiza todo lo que puede, mientras vuelve a sembrar. Proteger la industria por todos los medios; ¡y dejarse de Bolsa y Tesoros y bimetalismo y música celestial!.

Pero salgamos de las frases de Pellegrini, pues tenemos mas cerca a Yrigoyen, y aún más cerca a Perón y a Kirchner, realidades efectivas. Los ajustados deberán ser los lobos (el hombre lobo del hombre), y no las históricas víctimas de esos lobos, como pretenden los opresores y las mascotas de estos.
No será venganza: será justicia. Una Constitución no liberal y patriótica será indispensable para consolidar el rumbo que nos merecemos los argentinos. Entender que somos parte de la Patria Grande, y no una Europa exiliada será importante. Y la "batalla cultural", para que nunca más algunas víctimas sea tan propensas a votar en favor de sus victimarios, por la promesa televisiva de improbables caramelos o de algunos espejitos de colores.

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