lunes, 22 de junio de 2015

El Pulpo Vampiro y la exigencia de las corporaciones

 Por Fabián Curotto



Hoy despertamos y conocimos, a través de sus muchas repetidoras, la tapa del Diario Clarín. Clarín, como diario, es un tentáculo de una corporación mediática de características hegemónicas -el Grupo Clarín- que no acata leyes constitucionales, que fue socia probada de la última dictadura cívico-militar en Argentina (aclaro esto pues puede leer la presente nota un habitante de otras latitudes y por desconocimiento puede inferir erróneamente que Clarín es simplemente un medio de prensa).
Volviendo, la tapa de ese medio no independiente pero que miente auto proclamándose independiente, que no es neutral en las disputas -respecto a este punto no tengo objeciones- pero al que si acusamos de falsear la realidad repetidas veces, puso hoy como título mayor "Unida, la oposición venció al kirchnerismo en Mendoza".
Héctor Magnetto, el gran titiritero de dicha corporación, y sus empleados mas "felpudianos" reclaman la unidad "como sea" de la oposición al gobierno Nacional y Popular. Pero me equivoco al usar la palabra reclaman: ellos exigen. Porque los empresarios poderosos se acostumbraron durante gran parte de nuestra historia a ser ellos los que arman la agenda, los que preparan el terreno para sus negocios. Negocios privados y exclusivos que no son nunca una buena noticia para el pueblo.
Algunos políticos de la oposición tratan de explicarle a Clarín, en la pantalla de TN o por Canal 13, o por Radio Mitre -otros tentáculos del mismo pulpo- que no pueden logar acuerdos programáticos para juntarse todos, que hay cosas que los distancian. Es allí cuando el empleado mas chupamedias de Magnetto les dice, furioso: La oposición "no junta un balde de bosta". Y algunos de esos opositores, también con vocación de felpudo, le tratan de acercar una nueva explicación, en lugar de indignarse ante la injerencia que comete un operador mercenario, pseudo periodista, sobre la política democrática.
Es que a las corporaciones nada les importa la democracia, y nada le importan esas coincidencias programáticas necesarias para un buen armado: quieren una bolsa de gatos rejuntada, capaz de ganarle a un proyecto político que ha demostrado coherencia, para poder hacer sus negocios de un modo todavía mas descarado.
Es más, les conviene que ese soñado "gran frente opositor" tenga enormes tensiones en su interior, pues en caso de llegar al gobierno, las disputas intestinas harían inviable una gobernabilidad sana, y aparecerían ellos -los poderosos de siempre- a decirles que cosas hay que hacer para que el gobierno del rejuntamiento no caiga con dos o tres tapas lapidarias de su propia tinta.
El pulpo y su tinta; un pulpo vampiro que no se conforma con mucho, pues lo quiere todo, incluso el manejo total de la política, pues desde allí se formula la economía.
Democracia o Corporaciones.

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