viernes, 6 de junio de 2014

Por los Compañeros Fusilados

El 9 de junio de 1956, un grupo de militares y civiles al mando de los Generales Valle y Tanco, se sublevaron para recobrar la democracia perdida y la restauración de las conquistas sociales obtenidas por la clase trabajadora durante el gobierno constitucional de Juan Domingo Peron.
 La rebelión fracasó y la dictadura militar, llamada Revolución Libertadora por la oligarquía que la apoyaba -y denominada luego y hasta el día de hoy Revolución Fusiladora por nosotros- tomó duras represalias: fusiló a modo de venganza a los cabecillas militares . Los militares fusilados, a diferencia de otros que se sublevaron antes y después, fueron asesinados porque pretendieron hablar en nombre del pueblo, concretamente en nombre del peronismo y la clase trabajadora.
Esa misma noche, doce civiles que estaban presuntamente involucrados en la sublevación, fueron arrestados cuando se encontraban reunidos en una casa de Florida. Los subieron a un camión, los llevaron a un basural en la localidad de José León Suárez y allí, en medio de la noche, comenzaron a dispararles a mansalva.
Hombres indefensos, sin acusación, sin juicio y sin condena legal, fueron fusilados en forma clandestina. Los fusilados entre la basura eran civiles, eran obreros, eran peronistas.
Los liberales que hoy hablan en nombre de "La República" callaron -y callan- en torno a estas cuestiones.
Tres cosas pido hoy: Memoria, Reflexión y Conciencia. No sea que por desorientados algunos integrantes del campo popular terminen apoyando de una u otra manera a fuerzas políticas que en su momento fueron responsables directas -o cómplices-- de semejante horror.

Adjunto el enlace a Youtube para ver la película (imperdible) sobre aquella jornada, con guión del enorme Rodolfo Walsh y con participación protagónica de uno de los sobrevivientes de aquella masacre, el Compañero Julio Troxler (victima del posterior terrorismo de estado)


Fabián Curotto




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