jueves, 6 de febrero de 2014

El Problema Shell debe ser solucionado

 Por Fabián Curotto

No hablo del problema con Shell, me refiero a Shell como problema. La solución es Shell fuera de la órbita política argentina. Ya no se puede tolerar mas el desparpajo de ésta multinacional pirata, cometiendo injerencia en asuntos políticos y económicos nacionales.


Revisemos el problema con datos y en una línea de tiempo, muy acotada pero significativa:


La Royal Dutch Shell  es una empresa de hidrocarburos anglo-holandesa que tiene intereses en los sectores petrolíferos, del gas natural así como del refinado de combustibles.Es una de las mayores multinacionales del mundo, y una de las cuatro más grandes del sector petrolero.


La dictadura cívico militar iniciada en 1976  provocó deliberadamente la bancarrota del sector público, preparando el terreno para su privatización. Por ejemplo, la principal empresa pública argentina, la petrolera YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales, ahora nacionalizada nuevamente gravias a la voluntad del Gobierno Nacional) fue forzada a endeudarse en el exterior, pese a no necesitarlo en absoluto. En el momento del golpe militar, la deuda externa de YPF era de 372 millones de dólares. Siete años mas tarde, al terminar la dictadura, esta deuda se elevaba a 6.000 millones en esa moneda. Casi todos los créditos quedaron en manos de la dictadura, que además redujo a la mitad las comisiones que iban a YPF por la venta de combustibles para aumentar sus ingresos. YPF fue obligada a refinar el petróleo que extraía en las multinacionales privadas Shell y Esso, aunque dada su buena situación financiera al comienzo de la dictadura, podía haberse dotado de una capacidad de refinación acorde a sus necesidades, complementando la de sus tres refinerías ya existentes. Al final de la dictadura, YPF estaba asfixiada por las deudas. Negocio para las privadas.


1982:  Shell abasteció en plena Guerra de Malvinas a la flota invasora… fue uno de los enormes fracasos de la inteligencia militar argentina, ya que esos buques salían con su carga hacia puertos de Brasil, pero en verdad transferían su carga a buques de otras banderas que finalmente abastecían a la flota enemiga. Como privada eligió no ponerse al margen del conflicto a pesar de tener negocios millonarios también en nuestras tierras. Clarísimo: su identidad pirata tuvo mas peso y  en consecuencia tomó partido. Su combustible puso en marcha los buques que vinieron a matar a nuestros soldados.


Enero 1999: El derrame de petróleo más grande de la historia en agua dulce fue causado por un buque de Shell, en Magdalena, Provincia de Buenos Aires, mas precisamente el 15 de enero. En 2002 el municipio de Magdalena presentó una demanda por casi 35 millones de dólares, a la empresa Shell por daños ecológicos en las costas y aguas del distrito. A cambio del cierre de la causa y desconocer su responsabilidad, Shell ofreció menos de 10 millones de dólares y ayuda al desarrollo de Magdalena. El cumplimiento sólo parcial del irregular acuerdo trajo entendibles conflictos.


Enero 2012: El presidente de Shell "argentina", Aranguren, declaró sin inocencia: "Vaya toda la solidaridad de Shell ante las cada vez más frecuentes amenazas a la libertad de prensa que están (estamos) padeciendo." Estas palabras se las dedicó al diario de derecha La Nación, y eran en contra de la Ley de Medios de la DEMOCRACIA. No es la primera vez que este sujeto se entromete en cuestiones de política interna, siempre a favor de las corporaciones, en contra del Estado.. 


Enero 2014: El presidente de Shell "argentina", Aranguren, El presidente de la petrolera Shell, Juan José Aranguren, a través de los bancos internacionales Citi, Francés y HSBC compró u$s 6 millones y elevó la cotización. La maniobra especulativa consistió en ofrecer pagar al dólar mas caro de lo que valía oficialmente en ese momento, generando deliberadamente  una espectativa concreta en ese sentido. Una coincidencia llamativa entre las tres filiales internacionales involucradas en esta maniobra especulativa, es que los tres bancos en cuestión (HSBC, el Banco Francés y el Citi) tienen como operador de prensa a César Mansilla, presidente de la agencia Nueva Comunicación. Dos tipos concentraron su poder para hacerle daño a nuestra moneda y, en definitiva, al bolsillo de nuestros trabajadores.


Febrero 2014: Aun en medio de la turbulencia financiera que causó, la empresa “Shell y su más alto directivo en el país, Juan José Aranguren, ” efectúan otra maniobra especulativa, extorsiva y atentatoria contra los intereses del país”: Shell aumenta unilateralmente sus productos en un 12 por ciento. Dias despues el gobierno logra desactivar éste aumento, lo que obliga a los piratas a retrotraer sus precios... pero de todos modos los combustibles terminan aumentando alrededor de un 6 por ciento. 


¿Debemos tolerar que ocurra ésto delante de nuestras narices ? Definitivamente no; no puede ser "gratis" tanto ataque a nuestros intereses nacionales. Particularmente los invitaría a irse ya mismo por donde vinieron.


Veremos como sigue esta película, pero invito que -para Aranguren- el final de la misma venga con una moraleja realmente aleccionadora... que el amor venza al odio, digamos.




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