viernes, 11 de febrero de 2011

La palabra Libertad‏

Por Gabriel Monzón *

El concepto de libertad, desde su filosofía utópica hasta su realidad cotidiana, nos presenta una serie de posibilidades para su interpretación que suele ser utilizada por algunos sectores reaccionarios en todas las latitudes.

Así como en Voltaire y Russeau establecián el concepto de "libertad e igualdad" y luego el de "fraternidad" para manejar filosóficamente el liberalismo, hasta Adam Smith y David Ricardo lanzando el concepto de "libertad e igualdad" para elaborar su teoría económica clásica que todos conocemos, hasta Marx, estableciendo que no todos somos libres en la misma medida, hablar de libertad se presta ampliamente para el debate. Y este debate por cierto es enriquecedor, lanzado desde la filosofía y la política cuando se establecen virtudes intelectuales que así lo avalan.

Cuando Julían Marías u Ortega y Gasset establecen en sus textos la palabra libertad, lo hacen desde la discusión, para generar espacio de pensamiento. Cuando, desde otro sector, Eduardo Galeano habla de libertad, lo hace en el mismo sentido (aunque para Marías o Galeano el concepto pueda diferir). Hasta en sectores del arte popular se establece la palabra libertad como un estandarte para la generación de corrientes de pensamiento: podemos recordar a León Gieco diciendo "busquenmé, me encontrarán, en el país de la libertad".

Pero avancemos un poco más cuando nuestro himno nacional y el de la mayoría de los países de latinoámerica tienen en sus estrofas la palabra "libertad" con la contundencia de la lucha contra el imperio opresor, como un anhelo de independencia.

Y más aún: la libertad de sufragio fue uno de los estandartes de la fundación del radicalismo. Y nuestro peronismo levanta también, en sus tres banderas, el concepto de libertad.

En todos estos casos, y en otros que serían imposibles numerar, la libertad es tomada como un objetivo a satisfacer, como un estado ideal de la humanidad, como un disparador de inquietudes para la militancia en cualquier rubro y estado.

Cuando la palabra libertad se transforma en un estandarte para fraccionar, lo único que hace es impedir la libertad. Cuando Duhalde establece con una definición contundente que todos los opositores están en libertad condicional, nos demuestra que la libertad no es un objetivo fundamental, no es un estandarte totemico para seguir y luchar. Nos dice que la libertad es mentira, que puede ser manipulada por el poder ejecutivo.

Y entonces comienzo a hacer memoria. Y algunos acontecimientos me vienen a la mente, pero solamente por el vicio que acostumbro a tener cuando, por mi ansiedad de libertad, se lanza irresponsablemente la palabra para confundir y no para debatir.

Duhalde, vicepresidente de Menem, fue el que estableció el liberalismo económico. Su concepto de libertad es la libertad que excluye.

Duhalde, cuando fue Presidente, fue el que consideró que la protesta social debe ser reprimida y le costo la vida a Kosteki y Santillan. Es la libertad que no tolera la expresión popular.

Duhalde, cuando fue Gobernador, estableció los planes sociales enlatados para la libertad del hambre que el mismo causo. Es la libertad de los organismos internacionales.

Puedo seguir. No quiero. Solamente trato de satisfacer mi deseo de expresarme libremente sobre la libertad.

Muchas veces tenemos personas como Duhalde que, para lavar su pasado, tiran definiciones que hacen ruido. Don Hipólito Yrigoyen decía que estos eran políticos palangana porque "hacen mucho ruido pero no tienen nada de contenido".

Cuando expresamos desde los militantes del movimiento histórico iniciado el 25 de mayo del 2003 la libertad, lo hacemos de una manera distinta: la ejercemos, reclamamos, somos conscientes que todos los habitantes de nuestro país somos titulares de derecho y no beneficiarios de planes (la diferencia fundamental entre antes y despues del 25 de mayo del 2003), reivindicamos la Justicia como condición necesaria para la Libertad, entendemos y avalamos las manifestaciones sociales, fomentamos la igualdad de oportunidades y nosotros entendemos que el concepto de Liberación no se refiere al nostálgico concepto de ruptura del yugo imperial. entendemos que la libertad del hombre es necesaria para la dignificación de todos, que conlleva políticas activas para garantizar la dignidad y que necesariamente, para asegurar la libertad, tiene que existir la integración. Este concepto de integración que es fraternal. Llevandonos con acciones y con debate a la base republicana generada en el siglo XVIII.

Cuando se desvirtúa la palabra libertad con algunos adjetivos calificativos, como "libertad condicional", lo único que obtenemos es manifestar nuestra intención. Algún psicólogo diría que esto es proyección.

Duhalde, con sus manifestaciones, hace que me preocupe por su concepto de la libertad. Con su denuncia mediática, lo único que persigue es la no libertad de la justicia, anular su independencia. Independencia que se consiguió cuando se renovó la Corte Suprema en el gobierno de Néstor Kirchner y que en el gobierno de Menem Duhalde había sido adicta para evitar su funcionamiento.

La Libertad y la Justicia son palabras delicadas. Pueden engrandecer o ensombrecer. Nosotros, responsablemente, militamos por la Libertad y la Justicia. Duhalde, miserablemente, milita por la No Libertad y la Injusticia.



* Coordinador general de la Corriente Colina en la primera sección electoral, Secretario Técnico Adjunto de la Confederación Parlamentaria de las Américas

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